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ChaguazosoIglesia de Santiago

La iglesia parroquial de Santiago de Chaguazoso, erguida en el s. XVII y reconstruida en el 1964, poseyó un retablo tallado por el memorable escultor gallego Xosé Ferreiro (1738-1830), el mismo que labró el magnífico retablo de la iglesia de A Esculqueira. Acaso Ferreiro, discípulo y yerno de otro escultor genial, Xosé Gambino, llegó al ayuntamiento vecino de Hermisende de viejo, después de que fallecieran su mujer, una hija y una nieta.
El templo posee una fachada de estilo neoclásico y fábricas de sillería de gran calidad. Al parecer, algunas de las imágenes que se conservan en el interior son obra del escultor barroco nacido en Noia. Chaguazoso es abundancial del chaguazo, un sustantivo que designa dos cosas bien diferentes; puede referirse a un terreno encharcado (en la parroquia hay 14 fuentes) o bien a un arbusto de la familia de las cistáceas (en castellano jaguarzo) del que existen varias especies, con hojas blanquecinas por el envés.

Un retablo perdido
Según Pérez Constanti (1898) el retablo del altar mayor que tuvo el templo que precedió al actual era de orden compuesta y destacaba por la riqueza de la ornamentación. El que había sido archivero del Ayuntamiento de Santiago lo describe así:
“En el camarín central del primero cuerpo de el de Chaguazoso, se ve una imagen de la Virgen bajo uno bien tallado doselete ojival, y sobre pedestales a los lados de la hornacina que en el segundo cuerpo guardia la estatua ecuestre del patrón Santiago, dos hermosos querubines ostentando verdes palmas en la respectiva diestra.”