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CastromilIglesia da Encarnación

El templo dedicado a Nuestra Señora de la Encarnación es un templo excepcional en el ámbito de la comarca. Su altar mayor cuenta con un magnífico retablo del s. XIX íntegramente labrado en granito dividido en tres calles separadas por columnas de orden dórica. Las calles laterales acogen imágenes de madera de San Roque (derecha) y Virgen María (izquierda) en su respectivo templete apoyadas sobre peana; se finaliza en una concha de vieira que recuerdan a los nervios de una cúpula ilusoria. Estos elementos aparecen coronados con una rosácea de seis hojas inscrita en un círculo, un motivo decorativo que está presente en Galicia desde la prehistoria.
En el alto, coronación típica de arquitrabe, friso y cornisa, con el cuerpo central adelantado y de mayores dimensiones. El segundo cuerpo aparece conformado por un edículo central con hornacina que acoge una imagen de Cristo ungido por el Espíritu Santo flanqueado por cuatro estilizados pináculos de forma troncopiramidal. El topónimo Castromil procede de uno híbrido de origen latino-germánico. Así Castru(m) es una voz que procede del latín que significa “castillo, lugar fortificado”; va unido a la voz germánica Miri (-mirus -> mereis) que significa “célebre, famoso”.

Altorrelieve
En una antigua casa próxima a la iglesia existe un altorrelieve sorprendente, acaso del siglo XV: enmarcado en un rectángulo vemos, en el centro, un cáliz con sagrada hostia sobrepuesta; a ambos lados, dos candelabros y del lado de uno de ellos un atril con un libro.